Política en Pozoblanco


jueves, 23 de julio de 2009

La Política y el Hooliganismo

Por DomingoRL a las 14:49
He querido utilizar este anglicismo para ilustrar la forma en la que en España nos tomamos la política.

Debe de ser una herencia de los tiempos de la dictadura franquista, donde tan sólo era saludable hablar de futbol y de toros, que hemos desarrollado en la democracia hasta el límite de lo absurdo.

Sabido es que aquellos partidos que se han hecho hegemónicos en la política nacional antes de corregir este defecto lo han ido ampliando para su explotación electoral partidista.

Un ejemplo claro que tenemos muy a mano es la política local Pozoalbense. Llevamos una infinidad de años soportando un gobierno que ha dado más que sobradas muestras de ineptitud. Incluso en los últimos tiempos sus capacidades de gestión están rallando el esperpento.

Así a vuelapluma podríamos detallar pifias monumentales que nos han constado una barbaridad de millones y cuya utilidad es, cuando menos, discutible. Si pusiéramos en columnas, las obras, los costes y la rentabilidad nos podríamos llevar unas sorpresas mayúsculas. (Aparcamiento de grandes vehículos, Camping Municipal, Plaza de Toros, Pedrique, Teatro El Silo, Recinto Ferial, etc).

Pero con todo lo que esto supone, y habrá quien diga que son “muertos” muy bonitos que pertenecen al inmovilizado del pueblo, lo peor está en el nulo proyecto de futuro que manejan. No es sólo por la sensación de provisionalidad que emana de la figura del alcalde. La rumorología es extensa sobre su futura sustitución “a dedo”. Es por el fracaso de todo aquello que en los últimos años han acometido y por los últimos escándalos que todavía están calientes.

Se vendió que la circunvalación era la solución a los problemas de tráfico de la Avda. Villanueva de Córdoba. El sentido común decía que tenía que ser por el norte; Se hizo por el sur. Moraleja: Atascos diarios en la arteria principal de Pozoblanco.

Se vendió un centro de investigación para el tema ganadero que sería referente en Andalucía. Se le dio toda la publicidad posible. Se utilizó electoralmente… Moraleja: Se lo llevó otra población más influyente y hasta hoy solo hemos oído excusas a cual más peregrina.

Se vendió un nuevo polígono industrial de más de un millón de metros cuadrados. El sentido común aconsejaba mejor legalizar los que teníamos en situación problemática. Se hicieron oídos sordos a las empresas locales. Moraleja: Un sitio vacío fantástico para iniciarse en el parapente por las cuestas de sus calles.

La alineación ha sido algo sobre lo que se han vertido chorros de tinta… Esto ya sólo merece un “sin comentarios”.

Lo más grave, es que con la crisis que nos está cayendo, todavía nuestros dirigentes no se han dado cuenta de que dos obras fundamentales para nuestro futuro están sin su apoyo decidido: La Autovía Toledo-Córdoba y la parada del Tren en Los Pedroches. Estos temas tenían que haber sido prioritarios. Aquí nos teníamos que haber jugado el “órdago”. Nuestro alcalde tenía que haberse instalado en una tienda de campaña en las puertas del Ministerio de “La Maleni” hasta traerse firmado estas dos obras que hicieran el milagro de resucitar a este enfermo que se llama el Valle de los Pedroches. Era su oportunidad porque se sobreentiende que los que están en el poder son los de su equipo. Son el mismo partido, el que, en teoría, mejor puede escucharlos.

Pero no nos engañemos. Tenemos los políticos que nos merecemos porque a la hora de votar lo hacemos en plan hooligan de futbol. Mirando los colores. Nos declaramos simpatizantes de un partido político y hasta la muerte. No analizamos. No auditamos sus actuaciones. No nos leemos ni sus programas. Votamos a ese partido porque nuestros padres o nuestros abuelos (en otra época muy distinta a esta) ya lo hicieron. No tenemos espíritu crítico. Tenemos miedo a decidir por nosotros mismos. Cerramos los ojos a la verdad, al sentido común y a la razón.

Y así nos va. Perdemos una y otra vez y seguimos tan contentos con nuestra bufanda en el cuello e insultando al contrario. “¿Qué nos mienten una vez cada cuatro años?. ¡Qué le vamos a hacer!. ¡Todos son iguales!.” “Yo es que a los fulanos no los votaré en la vida porque mi padre era de los menganos”. “Yo es que soy de A, de B o de C y lo seguiré siendo hagan lo que hagan…” ¿Quién no ha oído esto antes?.

¡Oiga!. Se lo diré así bajito, casi para que no nos oigan. Se pueden votar otras opciones. Se puede votar unas veces a uno, porque lo puede hacer mejor o dejar de votar al último porque lo está haciendo de pena. Nada es para siempre. Ya ni siquiera el matrimonio.

¿Cuándo vamos a ser responsables?. ¿O la solución es dejar de votar y que decidan por nosotros?.

¿Cuándo dejaremos de confundir la política con el futbol o con los toros?.

(Publicado en www.plazapublica.info el 30/09/2008)

Tags: politica, pozoblanco

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